Desde un comienzo, le dije a ella que quería sacarle muchas sonrisas. Sé que lo hice muchas veces. Y también le dije que no dejara nunca de sonreír, porque es lo más lindo que tiene.
Pero también le señalé que, cuando llegué el día en que ya no le saque más sonrisas, me lo tenía que decir. En realidad, nunca me dijo eso textualmente, pero era evidente que había llegado el momento en que yo ya no lo hacía. Y bueno, terminé por aceptarlo y entenderlo. No es algo fácil cuando se trata de alguien que amas. Para nada, pero es lo que tengo que hacer, junto con asumir todos mis errores ("uno nunca se libera de su propia estupidez", dice Leonard Cohen).
A mi me sacó muchas sonrisas también. Y fui feliz verdaderamente con ella. Me hizo soñar demasiado, me hizo vibrar y emocionarme. Me tocó el corazón. Y se lo dí. Recordaré eso con mucho cariño. Y quizás lo más importante para mi, estoy super agradecido de ella porque volví a creer en el amor, pues volví a sentir algo que no había sentido hace mucho tiempo. En sus abrazos me perdía y en sus besos me intoxicaba. La ame(o) de verdad...
Me gusta pensar que escribí un pequeño capítulo en su libro de vida, que cuando lo repase en su mente en el futuro y me recuerde, vuelva a sonreír. Espero que se quede con esos momentos. Al menos yo, no los olvidaré y me quedaré con su sonrisa por siempre.
Gracias por tantas sonrisas, las tuyas y las mías.
Pero también le señalé que, cuando llegué el día en que ya no le saque más sonrisas, me lo tenía que decir. En realidad, nunca me dijo eso textualmente, pero era evidente que había llegado el momento en que yo ya no lo hacía. Y bueno, terminé por aceptarlo y entenderlo. No es algo fácil cuando se trata de alguien que amas. Para nada, pero es lo que tengo que hacer, junto con asumir todos mis errores ("uno nunca se libera de su propia estupidez", dice Leonard Cohen).
A mi me sacó muchas sonrisas también. Y fui feliz verdaderamente con ella. Me hizo soñar demasiado, me hizo vibrar y emocionarme. Me tocó el corazón. Y se lo dí. Recordaré eso con mucho cariño. Y quizás lo más importante para mi, estoy super agradecido de ella porque volví a creer en el amor, pues volví a sentir algo que no había sentido hace mucho tiempo. En sus abrazos me perdía y en sus besos me intoxicaba. La ame(o) de verdad...
Me gusta pensar que escribí un pequeño capítulo en su libro de vida, que cuando lo repase en su mente en el futuro y me recuerde, vuelva a sonreír. Espero que se quede con esos momentos. Al menos yo, no los olvidaré y me quedaré con su sonrisa por siempre.
Gracias por tantas sonrisas, las tuyas y las mías.
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