miércoles, 26 de agosto de 2015

¡VEN A BUSCARME!

No importaba el momento del día o lo que yo estuviese haciendo. Pero tenía que ir a buscarla. El miedo se apoderaba de ella, quedaba paralizada y anulada. Me llamaba por teléfono y me decía con voz aterrada "¡Ven a buscarme!". Y durante unos meses, esa fue una rutina más o menos frecuente.

lunes, 24 de agosto de 2015

¡AGARREN EL CHANCHO!

Cuando era chico, para mi era común ir de vez en cuando a la casa de unos parientes en La Pintana, sobre todo en la época del 18. Era un terrenos agrícola, en donde había grandes extensiones de sembradíos, árboles frutales, mucho pasto para jugar y animales. También recuerdo que tenían maquetas de barcos de guerra en miniatura. Para mi eran impresionante. Se podía pasar el día entero ahí, elevando volantínes, compitiendo por quien los elevaba más alto o quien echaba uno abajo. Cuando uno de ellos se iba cortado, todo el mundo partía corriendo a recuperarlo. A veces se quedaban incrustado en unos árboles muy grandes, creo que eran álamos. Para que hablar de la comida: todo el cariño del mundo te lo podían dar a través de la comida. Asados, humitas, cazuelas, etc... nunca se paraba de comer.

domingo, 23 de agosto de 2015

NAVIDAD 2007

Después de haber pasado varios días en La Serena junto a mi polola de aquella época, viajé a Santiago a pasar la Navidad y el año nuevo con mi familia en Santiago. Tomé un bus y me senté al lado de una señora, de unos 80 y algo. No tardó mucho en meterme conversa y me dijo "¿Quiere pajarete?". No sabía qué diablos era, pero me explicó que era un licor artesanal de la región de Atacama. "Bueno ya", le dije. Estaba muy ricoooo. Nos tomamos la botella completa, así que el viaje fue muy ameno. Se hizo cortito. Recuerdo que me molestaron mucho cuando llegué a Santiago, porque me decía mi familia que me quería curar la señora jajaja. Por primera vez, no celebré las fiestas de final de año con mis papás ni con mi hermano. También quería ir a ver a mi abuelita Elsa, que ya estaba diagnosticada de Alzheimer y estaba avanzando muy rápido.

sábado, 22 de agosto de 2015

LA FLOR MÁS DELICADA DEL JARDÍN

"El principito no pudo contener su admiración:
—¡Qué hermosa eres!
—¿Verdad? —respondió dulcemente la flor—. He nacido al mismo tiempo que el sol. El principito adivinó exactamente que ella no era muy modesta ciertamente, pero ¡era tan conmovedora!
—Me parece que ya es hora de desayunar — añadió la flor —; si tuvieras la bondad de pensar un poco en mí...
Y el principito, muy confuso, habiendo ido a buscar una regadera la roció abundantemente con agua fresca.
Y así, ella lo había atormentado con su vanidad un poco sombría. Un día, por ejemplo, hablando de sus cuatro espinas, dijo al principito:
—¡Ya pueden venir los tigres, con sus garras!
—No hay tigres en mi planeta —observó el principito— y, además, los tigres no comen hierba.
—Yo nos soy una hierba —respondió dulcemente la flor.
—Perdóname...
—No temo a los tigres, pero tengo miedo a las corrientes de aire. ¿No tendrás un biombo?
"Miedo a las corrientes de aire no es una suerte para una planta —pensó el principito—. Esta flor es demasiado complicada…"
—Por la noche me cubrirás con un fanal… hace mucho frío en tu tierra. No se está muy a gusto; allá de donde yo vengo…
La flor se interrumpió; había llegado allí en forma de semilla y no era posible que conociera otros mundos. Humillada por haberse dejado sorprender inventando una mentira tan ingenua, tosió dos o tres veces para atraerse la simpatía del principito.
—¿Y el biombo?
—Iba a buscarlo, pero como no dejabas de hablarme…
Insistió en su tos para darle al menos remordimientos.
De esta manera el principito, a pesar de la buena voluntad de su amor, había llegado a dudar de ella. Había tomado en serio palabras sin importancia y se sentía desgraciado.
"Yo no debía hacerle caso —me confesó un día el principito— nunca hay que hacer caso a las  flores, basta con mirarlas y olerlas. Mi flor embalsamaba el planeta, pero yo no sabía gozar con eso…
Aquella historia de garra y tigres que tanto me molestó, hubiera debido enternecerme".
Y me contó todavía:
“¡No supe comprender nada entonces! Debí juzgarla por sus actos y no por sus palabras. ¡La flor perfumaba e iluminaba mi vida y jamás debí huir de allí! ¡No supe adivinar la ternura que ocultaban sus pobres astucias! ¡Son tan contradictorias las flores! Pero yo era demasiado joven para saber amarla"."
El Principito, Antoine de Saint-Exupéry

viernes, 21 de agosto de 2015

GENTE SOMBRA

Ese día tenía una prueba oral de derecho procesal y comenzaba como a las 8:30 de la mañana. Así que me levanté muy temprano, para prepararme y partir a dar la prueba.

domingo, 16 de agosto de 2015

SOLO FRENTE AL TELEVISOR

Tengo muy poca memoria de la época en que viví con mis papás en unos departamentos en San Joaquín, muy cerca de donde estaba Otto Kraus. Si recuerdo que iba a un Jardín Infantil que quedaba muy cerca (el "Lobito Feroz") , que jugaba con unos juguetes de madera que me hizo mi papá y con unos legos. Pero por sobre todo, recuerdo que pasaba mucho tiempo solo, sin mis papás, sólo con alguien cuidandome. Antes de que mi hermano naciera y de viajar a Antofagasta, esa era la tónica. Mi mamá me decía que se iba a trabajar muy temprano en la mañana y me dejaba durmiendo y que al regresar muy tarde en la noche, yo ya estaba durmiendo. Y eso fue un gran dolor para ella. Sin duda alguna, la televisión era mi compañía, sobre todo los dibujos animados. Era común en ese tiempo las protestas callejeras en contra de la dictadura militar, de manera tal que el miedo era parte de vivir en ese sector. Una vez se llevaron detenido a mi papá por eso, pero fue sólo un error, por un alcance de nombre.

jueves, 13 de agosto de 2015

SONRISAS

Desde un comienzo, le dije a ella que quería sacarle muchas sonrisas. Sé que lo hice muchas veces. Y también le dije que no dejara nunca de sonreír, porque es lo más lindo que tiene.

martes, 11 de agosto de 2015

TERROR NOCTURNO

La primera vez que fui a ver a mis abuelos paternos a Antofagasta, me pareció genial. Había pasado recién a segundo básico y creo que el viaje fue durante el verano. Era la primera vez que viajaba tan lejos en bus a alguna parte y todo era nuevo. Recuerdo muy poco de mi primer viaje a Antofagasta, he visto un par de fotos de esa visita, pero no recuerdo nada más.

lunes, 10 de agosto de 2015

EL BESO MÁS FRÍO

Nunca antes había sentido tanto frío como en esa noche. Recuerdo que nos avisaron en la tarde del día anterior que mi abuelita Elsa había fallecido, y sólo atiné a ir a ver a mi mamá y abrazarla. "Se murió mi mamá", me dijo desconsolada y llorando. Después comenzamos los preparativos para nuestro viaje a Santiago, para ir a su funeral. Llegamos al asilo en donde vivió ella los últimos años de su vida, como a las 5 de la mañana. Entramos a su habitación y vi a mis tías y primos sentados, alrededor de la cama donde estaba mi abuelita. Estuvo varios días inconsciente antes de su fallecimiento. Luego de saludarlos a todos, me acerqué a ella y le dí un beso de despedida. Aun recuerdo ese frío. Fue el beso más frío.