martes, 8 de septiembre de 2015

LAS RUINAS

Para los que no saben, las ruinas de Huanchaca es lo que queda de una antigua fundición de plata boliviana, que funcionó a fines del siglo XIX. Dejó de funcionar en 1902. Cuando llegué a Antofagasta, las historias que rondaban a este lugar eran múltiples. Sin duda, las más llamativas eran las historias sobre reuniones de sectas satánicas, en donde supuestamente se hacían sacrificios a animales, misas negras en honor a Satanás, etc. Yo no vi nunca nada de eso, porque era muy chico, pero era lo que se comentaba por allá en los '90. Seguramente muchas cosas de ese estilo se hicieron ahí, pseudos rituales de magia negra, con harto alcohol y drogas varias, y por supuesto sexo. Obviamente, yo no podía ir a este lugar tan "maligno" cuando era chico jajaja, pero ya me llamaba la atención.

Pero la verdad es que si fui varias veces tiempo después. Conozco casi de memoria el sitio. Cuando era más chico, iba a jugar ahí con otros amigos o mi hermano. Con suerte vimos alguna vez a algún tipo masturbándose o algo así, cosa que en ese momento nos daba miedo ("podía ser un pervertido", pensábamos). También más de alguna vez fui a pololear al lugar... ... ... ... ...

Después de un tiempo, este lugar dedicado al culto a Satán, pasó directamente ser un lugar de culto al copete. Era cosa de todos los días ver a gente carreteando clandestinamente ahí, pero sobre todo los viernes y los sábado. El vino en caja corría (Santa Helena), las guitarras, cigarros, pitos, jajaja. Era usual que a los curaos se les perdieran muchas cosas ahí, plata, billeteras, envases de cerveza, relojes, etc, de todo... a todos los curaos. ¡Y cómo olvidar las redadas de la policía! Cuando alguien gritaba "¡Vienen la paco, CTM!" jajaja ¡Más de alguno se sacó la chucha arrancando! ¡Estaba todo oscuro! Nadie sabía pa' dónde arrancar jajaja. O tirabas el copete lejos o arrancabas muy rápido con el copete en la mano jajaja. A veces uno estaba tomando y de la nada una luz de una linterna te iluminaba. ¡Era un paco que te pedía el carnet! jajaja ¡Que manera de correr!

Tengo buenos recuerdos de algunos carretes con amigos ahí, compartiendo sus chelas y sus vinos en la noche. Tenía su onda mística estar en esas noches arreglando el mundo. ¡¿Cómo olvidar el horno?! Lo malo era cuando había que ir a mear... en la oscuridad, más de alguno se sacaba la chucha ahí y se caía a algún hoyo jajaja. Y también, a más de alguno lo dieron por muerto, mientras el accidentado gritaba por horas "¡auxilioooo!" jajaja.

Era típico llegar ahí después de algún tambo. También no faltaban los conscriptos que llegaban a carretear ahí, ya que al lado estaban los regimientos. Y no faltaban las peleas, piedrazos y sus patadas voladoras. ¡Pasaba de todo!

Hoy el lugar esta cerrado al público en general, esta dentro de un Parque Cultural. Si se puede acceder ahí, pero ya no es como antes. Ya no te puedes meterte a las ruinas propiamente tal, solo queda mirar y sacar fotos, ir a espectáculos masivos o ir al museo que construyeron ahí. Pero si las paredes hablaran jajaja... Todos los que vivieron en Antofagasta hace algunos años atrás tienen sus historias ahí... No se hagan los hueones. Se acuerdan y les da sed.

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